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QUÉ HACER ANTES DE EMPEZAR A ENTRENAR POR PRIMERA VEZ

Updated: Feb 10

Después de mucho tiempo, te decidiste a empezar un programa de entrenamiento ¿Ahora qué sigue?






Antes que nada, ¡te felicitamos! Sabemos que muchas veces no es fácil dar el primer paso.

El sólo hecho de habértelo propuesto genera un gran compromiso de tu parte: un compromiso mental, un compromiso emocional y un compromiso de tiempo.


Empezar con un programa de entrenamiento y luego dejarlo es una de las cosas más comunes a la que todos nos enfrentamos en algún momento.

Sin embargo, si estás realmente convencida de los beneficios que el entrenamiento te puede traer, vas a mantenerte motivada y comprometida con cualquier programa de entrenamiento que elijas.


La mente es todo


No podés recuperar en unos pocos días o semanas lo que no hiciste durante años de vida sedentaria pero sí podés progresar mucho, tener muy buenas experiencias y llegar a un muy buen estado de entrenamiento si te ceñís a un programa. Lo más importante que tenés que hacer para lograrlo es tener la firme intención, el convencimiento y el compromiso de hacerlo y lo vas a lograr.


Cuando comenzás un programa de entrenamiento, es muy importante tener en cuenta que el entrenamiento es una cualidad individual que varía de persona a persona. Está influenciado por la edad, el sexo, la herencia, los hábitos personales, el ejercicio y los hábitos alimenticios. No podés hacer nada para cambiar los 3 primeros factores, sin embargo tenés el poder de cambiar los otros 3


Probablemente si tenés menos de 35 años y tenés buena salud no necesitás ver a un doctor antes de comenzar con un programa de ejercicios, aunque nunca está demás hacerlo.


Si tenés más de 35 años o hace muchos años que no hacés actividad física, lo mejor es que vayas al médico, te hagas un chequeo y que empieces con un programa de ejercicio graduado.

Si tu respuesta a alguna de estas cosas es afirmativa, tenés que consultarle a un médico antes de empezar con cualquier programa de entrenamiento


  • Tenés el colesterol alto o la presión arterial alta.

  • Tenés una afección médica crónica, como diabetes, enfermedad cardíaca o enfermedad pulmonar.

  • Tenés antecedentes familiares de problemas relacionados con el corazón antes de los 55 años en hombres y antes de los 65 en mujeres.

  • Sentís dolor o malestar en el pecho, la mandíbula, el cuello o los brazos cuando hacés actividad.

  • Te mareás al hacer una actividad.

  • Fumás o dejaste de fumar recientemente.

  • Tenés sobrepeso u obesidad.

  • No estás seguro de que gozás de buena salud o hace tiempo que no haces ejercicio de manera regular.


Una vez que te hayas hecho los chequeos preventivos y ya tengas la autorización del médico para empezar, tenés a tu disposición la posibilidad de sentirte plena, y de ser testigo de cómo se transforma tu cuerpo y mejora tu vida.


¡Bienvenida a bordo! Estamos acá en esta comunidad para acompañarte en este proceso, para que no te sientas sola, y para que no abandones.



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